SONIA DELAUNAY ARTE, DISEÑO Y MODA

Delaunay

Aún hay tiempo, hasta el 15 de octubre, para visitar la interesante exposición “Sonia Delaunay, Arte, Diseño y Moda“, en el Museo Thyssen Bornemisza. La muestra no solo destaca a la artista por su papel como pintora dentro de las vanguardias artísticas de principios del siglo XX, sino también como escenógrafa, diseñadora publicitaria y de moda (se puede contemplar un vestido realizado en 1925 para la estrella de Hollywood Gloria Swanson). En este punto, son especialmente bellos sus estampados de trazados geométricos y de brillante colorido inspirados en tejidos y artes decorativas rusas y ucranianas.

 

Sonia Delaunay, cuyo verdadero nombre era Sarah Ilínichna Stern (1885-1979), nace en Hradyzk, entonces Rusia y actualmente Ucrania. La artista vivió en París a principios del siglo XX donde se empapó de las rompedoras corrientes estéticas del momento, y donde conoció al que sería su marido y compañero profesional, Robert Delaunay. Ambos fundaron el “simultaneismo“, movimiento que pretendía emplear el color como medio para crear espacios y formas en la pintura. La pareja llegó a Madrid en 1917 huyendo de la I Guerra Mundial y la Revolución Rusa. En los años veinte volvieron a París, donde Sonia prosiguió su trayectoria artística como pintura y diseñadora, además de colaborar con grupos dadaístas y surrealistas en proyectos cinematográficos y artísticos. A partir de 1930, Sonia Delaunay se dedicó principalmente a la pintura sin abandonar totalmente el diseño de moda. La artista siempre tuvo claro que era una mujer independiente, y que su carrera era diferente a la de su marido, de quién tomó el apellido.

 

En el último tramo de la exposición pueden verse obras de su etapa final, más cerca de una abstracción casi total, en la que las formas prácticamente desaparecen por los contrastes de unos colores siempre luminosos, aun fríos. El color supera ampliamente la estética inspirada en el formalismo del cubismo y constructivismo ruso de las primeras décadas del siglo XX, caracterizando la pintura de Sonia Delaunay en aquella época. Como decía la propia artista, “el color tiene vida propia, y sus infinitas combinaciones tienen un lenguaje poético propio”.

 

En suma una, una excelente exposición que nos da a conocer a una magnífica artista, Sonia Delaunay. No sólo como pintora de vanguardia, sino por el carácter multidisciplinario de sus creaciones en otros soportes como libros, escenografías teatrales, carteles publicitarios, ropa y diseños de interior. En todo ello subyacía la idea de llevar la estética vanguardista a la cultura popular.

 

Sergio Vallejo Fernández-Cela

 

Museo Thyssen Bornemisza, hasta el 15 de octubre de 2017

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