TÉCNICAS PICTÓRICAS: EL ÓLEO

El óleo es el rey de las técnicas pictóricas por sus colores vibrantes, cálidos y nítidos. Ha causado furor entre los pintores por unas posibilidades expresivas que hacen del óleo una de las técnicas más versátiles por la diversidad de resultados que se obtienen; se puede trabajar opaco, con veladuras transparentes, incorporando texturas… Pero además de los efectos que se alcanzan, el trabajo con la pintura al óleo, lento por el lento secado de la propia pintura, facilita la mezcla de colores y un buen nivel de detallismo y realismo. Que la pintura al óleo sea fluida, unido a que se puede pintar sobre lienzo (tela), la convierten en una técnica idónea para el trabajo en grandes dimensiones.

 

Como cualquier técnica pictórica, el óleo está compuesto de pigmento y aglutinante. El aglutinante es el aceite, pero no todos valen, debe ser un aceite secante, que tradicionalmente ha sido el de lino, nueces o adormidera. A diferencia de las técnicas al agua como el acrílico o las acuarelas, el óleo no seca por evaporación del agua, en este caso del aceite, si no que seca por una reacción química. Reacciona con el oxígeno de la atmósfera y se forman unas moléculas muy grandes que hacen que el óleo sea duro. Esta reacción de oxidación lleva consigo el amarilleamiento y oscurecimiento del aglutinante y por consiguiente de la pintura.

 

Si tienes tiempo y te gustan las cocinitas puedes fabricar tus propios óleos amasando el pigmento con una moleta sobre un cristal esmerilado e ir incorporando el aglutinante muy poco a poco. Luego puedes introducirlo en un frasco de cristal (con la menor cantidad posible de aire que se oxida) o en tubos, el formato más habitual de la pintura al óleo. La calidad de la pintura va a depender de la molienda del pigmento y de la calidad del aglutinante. Hoy en día las marcas comerciales son lo suficientemente buenas y no es necesario fabricar tus propios colores. En España tenemos dos fabricantes buenísimos de óleos, TITAN y MIR, y a nivel internacional TALENS es la jefa del mercado con sus tres gamas REMBRANDT (la más profesional), VAN GOGH (la mejor relación calidad precio) y AMSTERDAM (para principiantes). Cuando compres colores al óleo debes saber que aparecen varias cosas en su etiqueta:

  • Índice de color: un número que da nombre al pigmento que se utiliza, muy interesante si por ejemplo cambiamos de marca de pintura. El nombre del color puede cambiar (verde amarillento o amarillo verdoso) pero el índice de color no.
  • Resistencia a la luz: Los pigmentos se decoloran por lo que interesa tener unos colores con buena resistencia a la luz. Esto se indica con el signo más (+), a mayor número de “mases”, mayor resistencia a la luz.
  • Opacidad: no todos los pigmentos son igual de cubrientes, los hay que sin necesidad de ser diluidos son muy transparentes. El nivel de opacidad viene indicado por un cuadradito. Si el cuadradito está sin rellenar, estamos ante una pintura muy transparente, más cubriente si el cuadradito tiene una mitad rellenada, y totalmente opaco si el cuadradito se encuentra del todo rellenado.

 

Como bien sabes el aceite y el agua no tienen una buena relación, por ello para disolver una pintura al óleo no uses agua, tampoco para limpiar tus pinceles. El disolvente tradicional de la pintura al óleo es la esencia de trementina, un líquido incoloro que proviene de la destilación de las resinas de las coníferas. La versión cutre de esto es el aguarrás, con muchas más impurezas y más tóxica, el aguarrás se obtiene destilando los restos de la primera destilación.  Hay otras alternativas como el white spirit (de destilar petróleo), o los disolventes inodoros que también provienen del petróleo. Cualquier disolvente es tóxico en mayor o menor medida, esto depende de su evaporación, por lo que es aconsejable que trabajes con frascos pequeñitos en lugares grandes y ventilados, no pintes en tu habitación si luego vas a dormir ahí, medidas básicas de seguridad.

 

Estos son los soporte habituales de la pintura al óleo:

  • Lienzo:
    • Aporta textura, no pesa, se puede enrollar… Estas características hacen que triunfe por el auge del comercio en el siglo XVI.
    • Composición: lino y loneta de algodón. También cáñamo se ha pintado sobre lienzos de cáñamo con una fibra más basta.
    • Tejido: en general tafetan, pero hay variedades como la espiguilla.
    • El lienzo está montado sobre bastidor de madera (una especie de marco). En función del tamaño puede tener travesaños que garanticen la estabilidad de la estructura. Lo correcto, aunque no siempre se ha hecho así, es emplear bastidores móviles que permitan el movimiento de las telas. Lo habitual ha sido emplear bastidores de cuñas.
  • Tabla
  • Tabla entelada
  • Cartón

 

Ya hemos visto en alguna entrada del blog que tenemos que preparar el soporte para que sea idóneo para recibir la pintura en cuanto adherencia, homogeneidad y luminosidad. Por cierto, preparación, aparejo, imprimación, imprimatura…se utilizan como sinónimos aunque en origen no fuera exactamente así.

    • Tipos de aparejo:
      • Tradicional: Yeso y cola de conejo.
      • Sintético: Yeso y resina vinílica.
      • Se añade también un poco de pigmento blanco para aportar mayor luminosidad al aparejo.
    • Las capas de preparación se aplican cruzadas y con brocha. Lo correcto sería lijar entre capas para que tenga más agarre y aplicar las sucesivas capas sólo cuando esté completamente seca la anterior. Las capas deben ser un poco más fluidas cada vez incorporando un poquito de agua.
    • La última capa se conoce como imprimatura y está compuesta de cola muy diluida en agua. La imprimatura puede estar coloreada. La función de esta última capa es acabar de sellar el poro de la preparación.
    • Se puede aplicar también un fondo coloreado. En este caso que estamos hablando de pintura al óleo, utilizaremos pintura al óleo aplicada con muñequilla. Esta pintura al óleo debe ser muy secante por lo que es necesario eliminar la máxima cantidad posible de aglutinante disponiéndolo en un papel absorbente (tipo periódico).
    • La preparación del soporte puede tener textura. Se puede por ejemplo aplicar con espátula y espeso o se pueden incorporar cargas de lo más variopintas, como papeles, arenas…

 

Otros materiales:

  • Pinceles y paletinas.
    • Composición: de cerdas o sintéticas
    • Forma: planas, de lengua de gato, redondos, en abanico.
  • Espátulas: la consistencia de la pintura al óleo permite trabajar con espátula.
  • Paleta de madera.
  • Disolvente: esencia de trementina.
  • Mediums: son los diferentes liquidillos que se pueden incorporar a la pintura a  fin de lograr diferentes efectos.
    • Stand oil, o aceite de linaza. Aporta brillo, transparencia, ralentiza el secado.
    • Medium de veladuras: aceite y barniz
    • Cuidado con los mediums que provocan el amarilleamiento y craquelado de la pintura.
  • Secativos (de cobalto). Una sustancia que se incorpora a la pintura para que seque antes, sólo se recomienda utilizarlo si realmente hay prisa por que seque la pintura por que tengamos que entregarla. Provoca arrugas, oscurecimiento, craquelados…una desgracia.
  • Trapos, frascos…
  • Caballete.

 

Hemos comentado al inicio de este post que el óleo es una pintura con infinidad de posibilidades expresivas. Estos efectos se consiguen en función del procedimiento que utilicemos para aplicar la pintura. Las técnicas que vamos a describir ahora no tienen que utilizarse separadas, de hecho a mayor destreza con el uso de las técnicas, mayor riqueza expresiva.

 

  • Óleo directo o “alla prima” o húmedo sobre húmedo:
    • Consiste en pintar directamente con los colores que queremos en el resultado final. Se suele pintar en una sola sesión de tal manera que las capas sucesivas se aplican sobre fresco y los colores se mezclan. Mucha espontaneidad.
  • Por capas o graso sobre seco:
    • Ley graso sobre magro: esta ley hay que respetarla siempre, de otra manera la pintura probablemente craquelaría y no se adhiere bien una capa con otra. Seco hace referencia a magro.
    • Primero se hace un manchado general con la pintura diluida en aguarrás. Este manchado es para encajar y delimitar los bloques de luz, sombra y colores generales. Esta capa de pintura diluida será más magra.
    • A continuación, con la pintura ya sin diluir, por lo tanto más grasa, se pasa a la construcción de la forma para acabar con los detalles
    • Es necesario dejar un tiempo de secado entre sesiones.
  • Veladuras:
    • Trabajar con capas de pintura muy transparente para que se pueda ver la capa de abajo.
    •  Una variante de esto es la grisalla:
      • Sobre un fondo coloreado se hace un estudio de valor de las luces y las sombras del motivo. Tradicionalmente se hacia con blanco de plomo porque a parte de su luminosidad es un color muy secante y nos interesa que así sea para poder pintar encima cuanto antes sin que se mezclen los colores. Hoy en día, con esto de que la muerte por intoxicación de plomo ya no está de moda, utilizamos el pigmento blanco de titanio.
      • Sobre esta capa bien seca aplicamos veladuras de color. Nunca apliques veladuras de colores que contengan blanco, resultan muy guarras y opacas para una técnica que se caracteriza por su profundidad. Las veladuras también son llamadas glacis (por si te pones a leer sobre el óleo).
      • Técnicas mixtas: hay quien para que seque antes la capa subyacente realiza técnicas mixtas más secantes.
        • históricamente se ha pintado al temple o con emulsiones tipo aceite, barniz, huevo.
        • Hoy nos apoyamos más en el acrílico.
    • Medium para veladuras:
      • Esencia de trementina: disuelve mucho la pintura y la deja más opaca.
      • Aceite: los colores tardan mucho en secar.
      • Barniz dammar: la mejor opción aunque seca muy rápido.
  • Empastado:
    • Meter mucha pasta.
    • Espátulas, pinceles de goma…
    • Texturizado o trabajar con la pintura cargada.
      • Pastas de modelar
      • Piedra pómez atomizada, serrín…
  • Raspado:
    • Frotar con el pincel muy seco.

 

  • Incorporar pastel al óleo.

 

 

A tener en cuenta:

  • Limpieza: es lo más arduo de trabajar con óleos, pero una buena limpieza de las herramientas te garantizan la perdurabilidad de las mismas, un pincel limpio dura toda la vida!
    • Primero hay que limpiar los pinceles con aguarrás y luego con agua caliente y jabón. Ayúdate de papeles de periódico, el bosque te lo agradecerá. El aguarrás puedes decantarlo para volverlo a utilizar.
    • Los colores de la paleta pueden aguantar entre sesiones por el lento tiempo de secado de esta técnica (aguanta de semana en semana, años no). Pero recuerda que el óleo seca por oxidación por lo que cuanto menos contacto tenga con el aire mejor. Lo puedes cubrir con film transparente, o con un paño mojado, o sumergir la paleta directamente en agua (aunque no nos acaba de convencer mucho esta última manera).
    • Si los tubos se quedan petrificados y no puedes abrirlos, puedes calentarlos con un mechero, sumergirlos en disolvente, o ayudarte de unos alicates. Lo correcto sería limpiar los tubos cada vez que se utilizan para que la pintura no se quede seca, pero sabemos que no lo vas a hacer, nadie lo ha hecho nunca. Además, aunque seas así de pulcro, el aceite se mete por cualquier porillo y al final los tubos acaban exudando un poquito de aceite; pero no llores, es casi mejor porque si la pintura tiene menos aglutinante resulta más secante.
  • Respecto  a la manera de trabajar, ten cuidado con embarrar, el óleo es una técnica que requiere planificación o paciencia. No pretendas cubrir un color si todavía está fresco, no podrás, se mezclarán y acabarás con un potaje en el lienzo.
  • Hay diferentes maneras de pasar el dibujo al lienzo:
    • directamente con la pintura (hay que tener cierta destreza)
    • Con carboncillo o lápiz (cuidadín que luego se arrastra)
    • Estarcido, calcado…
  • Barnizado: Para barnizar un óleo hay que esperar de 6 meses a un año, recuerda que tarda mucho en secar. Existe la opción de utilizar un “barniz de retoques” que es un barniz más flexible que permite que la pintura se vaya secando. Este barniz de retoques no es definitivo. Un cuadro se barniza para protegerlo, pero también para subir el tono de la pintura, darle brillo o quitárselo con un barniz mate, tiene una función estética que hay que tener en cuenta. También puedes dejar el cuadro sin barnizar, que es lo que se lleva ahora.
  • Si en el secado dejamos el cuadro en la oscuridad, el cuadro oscurece, pero no te preocupes, es una reacción reversible y si lo dejas a la luz (no directa) retornará a su estado original.
  • Si quieres enrollar un lienzo porque tienes que transportarlo o por alguna otra causa de fuerza mayor, elige siempre un rollo lo más grande posible y con la pintura hacia fuera. Pero mejor si no lo enrollas.
  • El blanco es el color que más se utiliza por estas razones:
    • Luminosidad en las primeras capas.
    • Pigmento muy secante (blanco de titanio)
  • El óleo es la técnica que permite obtener degradados o fundidos de color más naturales. Puedes utilizar el dedo, un pincel seco, o un pincel en abanico. La mezcla de colores se puede hacer tanto en la paleta o como en el cuadro por el tiempo de secado de la pintura. También se pueden hacer esgrafiados con el palo del pincel o salpicaduras de pintura, las posibilidades son infinitas.
  • ¿Cómo corregir las cagadillas?
    • Pintar encima cuando está seca la pintura. Esta es la causa de los pentimentis o arrepentimientos, imágenes que aparecen con el envejecimiento porque se transparentan las capas superiores del cuadro y aparecen las capas de las versiones anteriores. El caso más famoso son los caballos de Velazquez a los que les sobran patas.
    • Retirar con espátula (si la pintura está fresca)
    • Retirar con disolvente (existe el riesgo de esparcirlo demasiado)
    • Lijado una vez seco.
    • Disponer un papel de periódico sobre el cuadro para que absorba parte de la pintura, luego deja una imagen fantasmagórica de lo que había, sobre la que se puede seguir trabajando.

 

 

En la historia del arte el óleo ha sido la gran técnica. Su origen está entre los siglos XIV, XV y XVI, al principio se pintaba con mezclas grasas sobre bases magras de pinturas al temple. En Flandes, Van Eyck lleva a cabo la  puesta a punto de la técnica. Triunfa primero en la escuela flamenca,  porque se podía enrollar y no pesaba, lo que la convertía en la técnica perfecta para el comercio. De Flandes viaja a Italia, a Venecia para explotar de la mano de Tiziano. Consulta las obras de estos genios para entender la evolución de esta técnica:

  • Van Eyck
  • Tiziano
  • Rubens
  • Velazquez
  • Rembrandt
  • Goya
  • Turner

 

 

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