Técnicas pictóricas: EL PASTEL

¿Recuerdas esa entrada del blog en la que hablábamos de técnicas pictóricas? ¿No? Entonces debes volver a leerla.

¿La has leido ya? ¿seguro? No mientas que los reyes lo están viendo todo…

Bueno asumamos que la has leido y ya sabes lo que es una técnica magra, un aglutinante y un pigmento.

Hoy vamos a hablar de pasteles. Los hay de crema, de chocolate (mis preferidos) y de pintar (que tampoco están mal aunque se me hacen bola).

La pintura al pastel es una técnica pictórica magra y seca. Es magra y por ello se disuelve en agua, pero como es seca no nos interesa disolverla. Para que les pongas cara son la versión guay de las tizas, mientras que las tizas tienen un color muy moña y “pasteloso”, los pasteles presentan colores muy vivos y vibrantes.

Los pasteles son unas barritas compuestas de pigmento y goma de tragacanto como aglutinante. La goma de tragacanto es una exudación pegajosa de unos árboles de la familia de los astragalus, no sé cómo has podido vivir sin este dato… El aglutinante, la goma de tragacanto, es la encargada de mantener las partículas de pigmento unidas, y en este caso en forma de barrita, pero como hay veces que se quedan sin goma de tragacanto en la tienda de los chinos, hay una alternativa más de despensa, que es utilizar leche como aglutinante. Pero en cualquier caso, aunque no tengamos que utilizar sangre de unicornio para confeccionar unos pasteles, no es una cosa fácil. El pigmento mancha mucho. Mucho. Mucho, de verdad. Es probable que pasen los años y sigas encontrando restos de pigmento en lugares insospechados. Pero si que el pigmento manche mucho, mucho, mucho, de verdad, no te hecha para atrás, debes saber que lo más probable es que en lugar de conseguir una forma de barrita, obtengas una tremenda morcilla de Burgos. Es mejor que los compres hechos; sí, con caros, pero merece la pena y hemos sacado una oferta muy buena para estas navidades.

El pastel además de pigmento y goma de tragacanto como aglutinante lleva un poquito de carga. La carga es una sustancia inorgánica e inerte que se agrega para abaratar el coste de pigmento. Como carga se suele emplear el yeso (sulfato cálcico) o creta (carbonato cálcico). La cantidad que se añade es mínima, nunca superior al 10%, porque aunque la carga no aporta color, sí que resta viveza e intensidad a los colores al pastel. La diferencia entre las tizas y los colores al pastel radica ahí, en la cantidad de carga.

El soporte habitual es el papel, pero papeles hay muchos y no todos valen. El papel debe tener algo de grano, cierta rugosidad para que el pigmento se adhiera al papel, no podremos pintar sobre papeles satinados. Se ha pintado incluso sobre papel de lija, y hay quien prepara el papel con piedra pomez atomizada (pulverizada) para que el pastel tenga más agarre.

La característica principal del pastel es su opacidad; ésta permite la superposición de planos sin que éstos se lleguen a mezclar y lo que mola más, que se puede pintar sobre papeles coloreados; no hay límite, se puede pintar incluso sobre negro. La gama más conocida de papeles para colores al pastel es Mi teintes de Canson, aunque también puede pintarse sobre cartón o cartulina.

El papel tiene muchas ventajas, como que es un material fácil de conseguir, baratillo y no ocupa mucho espacio, aspecto a tener en cuenta si somos muy prolíficos, pero también tiene algún que otro inconveniente, el principal, su delicadeza, es frágil y necesita ser protegido por un cristal, incluso se puede montar sobre tabla, pintar sobre una tabla empapelada. La técnica es en sí misma muy delicada, ya que el polvo de pigmento queda débilmente adherido a la superficie del papel, pero existe la alternativa de utilizar fijador para que el pastel quede adherido al papel, hay incluso quien entre capa y capa de color también aplica una capa de fijador para que no se mezclen los colores entre sí. La mejor alternativa en cualquier caso es disponer un cristal como ya hemos dicho ya que el color puede verse alterado con el fijador.

Las pinturas al pastel tienen un aspecto aterciopelado, vibrante y de colores muy vivos. Pero además, es una técnica muy rápida y agradecida, relacionada con el dibujo, que permite mucha agilidad y espontaneidad, y a la vez se pueden alcanzar resultados de un realismo extraordinario.

Al ser una técnica seca no se necesitan disolventes ni pinceles, lo que la convierte en una técnica muy comoda, y además muy versatil, se puede combinar con acuarela, acrílico, óleo, o lo que tengas por ahí, también grafito, carbón…

Los pasteles sólo llevan con nosotros unos 200 años, no es mucho para una técnica pictórica, pero existen precedentes como los dibujos con carboncillo iluminados con tiza blanca, o los dibujos hechos con sanguinas y cretas. Se ha utilizado tradicionalmente para realizar retratos y es Degás quien explota todas las cualidades expresivas de la técnica. Si te gusta la pintura al pastel no dejes de echar un ojo a sus trabajos, o a los trabajos de De la Tour, Chardin, Boucher o Perronneau.

Respecto al procedimiento o la forma de trabajar con colores al pastel hay que tener en cuenta algunas cuestiones:

  • Hay que realizar un encaje en tonos suaves.
  • Las mezclas de color pueden realizarse de distintas maneras:
    • Difuminando colores distintos sobre el propio papel. Hay que tener cuidado, ya que si añadimos demasiadas capas las pintura puede resultar demasiado opaca y perder la frescura que caracteriza a la técnica. Se puede difuminar con papel, difumino, pinceles, bastoncillos, esponjillas…y el dedo, que siempre está más a mano.
    • Generando mezclas ópticas al juntar los trazos de colores (con colores primarios, complementarios, análogos…) Por esta vía se obtiene un resultado muy vibrante.
    • Poniendo sobre el papel directamente el tono de color que queremos (se supone que tenemos una barra de pastel del color que queremos)
  • No se puede borrar totalmente como en otras técnicas, por lo que los errores son difíciles de arreglar.

 

Truquillos (o bonus track) :

  • Las barras de colores pastel se pueden partir para que resulte más manejable y poder trabajar con todo el largo de la barra
  • Los pasteles se deben guardar en una caja diseñada para las ellos para que las barras no se muevan  y ensucien entre si las barras.
  • Si se necesitan colores más oscuros y no se tienen, se puede pintar por ejemplo con un negro y después encima aplicar una capa del color que queramos.

 

Y eso es to, eso es to, eso es todo amigos.

 

Nos vemos en La Artigua.

 

 

 

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