«Todo procede de la sinrazón». CARMEN CALVO

Ocasionalmente ha surgido en nuestras clases la discusión sobre qué es el arte conceptual. Pues bien, ahora tenemos una oportunidad de reflexionar sobre el mismo en la sugerente exposición antológica de Carmen Calvo “Todo procede de la sinrazón”, que nos ofrece la magnífica sala de Alcalá 31, gestionada por la Comunidad de Madrid. Hasta el 29 de enero.

A diferencia de lo que podemos esperar cuando visitamos otras exposiciones de arte tradicional, tenemos que estar dispuestos a abrir nuestra mente a un nuevo espacio en el que ya no importan las mezclas de colores, las simétricas composiciones o las emociones que exclusivamente provoca una retina serena que admira la técnica más exquisita, sino que tenemos que realizar un ejercicio de libertad mental que permita que el objeto nos invada y nos provoque intelectual y emocionalmente, evitando los prejuicios del espectador más popular.

Esta mirada autónoma y receptiva tiene su origen en los primeros años del pasado siglo XX con la aparición de las vanguardias, cuando el poeta francés André Breton junto a sus díscolos colegas decidieron tomarse en serio las palabras de Guillaume Apollinaire al referirse al término surrealismo  como:

“el punto de partida para toda una serie de manifestaciones del Espíritu Nuevo que se está haciendo sentir hoy y que sin duda atraerá a nuestras mejores mentes. Podemos esperar que provoque cambios profundos en nuestras artes y costumbres a través de la alegría universal, pues es sencillamente natural, después de todo, que éstas lleven el mismo paso que el progreso científico e industrial.”

“Cuando el hombre quiso imitar la acción de andar, creó la rueda, que no se parece a una pierna. Del mismo modo ha creado, inconscientemente, el surrealismo… Después de todo, el escenario no se parece a la vida que representa más que una rueda a una pierna.”

André Bretón, líder indiscutible del movimiento, descubre además en las teorías de Sigmund Freud  un referente científico para desarrollar las tesis de Apollinaire redactando en 1924 el Primer Manifiesto Surrealista, en el que define el surrealismo como:

“Sustantivo, masculino. Automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.”

Reivindica, pues, un libre ejercicio del pensamiento basado en ciertas formas de asociación desdeñadas hasta el momento. Por primera vez la expresión se manifiesta en una construcción romántica de los objetos, en maridajes imposibles entre objetos que se encuentran de manera fortuita con el fin de recrear nuevas emociones.

Posteriormente, en 1938 el famoso grupo organizará en París la Exposición Internacional del Surrealismo donde participaron Marcel Duchamp, Salvador Dalí, Man Ray, Jean Arp, Max Ernst, y  Meret Oppenheim, entre otros. A todos os será reconocible el urinario expuesto por Duchamp, firmado como R. Mutt, obra provocadora llena de ingenio que originó no pocas críticas y enfrentamientos. El arte no volverá a ser el mismo.

Para recrear estos nuevos conceptos, en La Artigua nos hemos permitido realizar una intervención en nuestro pequeño escaparate, sin otras pretensiones que no sean las puramente didácticas. “Como el encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas en una mesa de disección”, del  poeta Lautremont y también inspirador del surrealismo, hemos jugado a vincular diversos objetos de nuestro espacio cotidiano con el ánimo de representar el antiguo mito de los tres monos sabios, que simbolizan un código de conducta japonés originado a finales del siglo XVI, aquel que recomienda la prudencia de no ver ni oír la injusticia, ni expresar la propia insatisfacción.

IMG-20170114-WA0001 (1)

Escaparte de La Artigua

Tras esta pequeña introducción, estamos en condiciones de adentrarnos con otros ojos en la obra de Carmen Calvo, quien fue Premio Nacional de Artes Plásticas en 2013, por su  trayectoria profesional, por su afán creativo y pluridisciplinar,  por el carácter híbrido de su creación, su búsqueda constante de diversos medios de expresión y por el variado uso de materiales y técnicas. También por su investigación sobre el papel de la imagen en la construcción de la identidad subjetiva e histórica, así como por su reflexión sobre la memoria que impregna los objetos que conforman su obra.

La primera vez que me encontré frente a una obra de Carmen Calvo sentí que tenía mucho que decirme. Ante mí se desvelaba una misiva encriptada en un idioma que debía descifrar y aprehender. La distribución de pequeños elementos de acuarela y tinta china en el espacio se prestaban a una lectura conceptualmente arqueológica, como en las antiguas caligrafías cuneiformes. La escritura respiraba como devuelta a la vida, alentando espíritu a lo que parecía inerte.  

Se trataba de una de las obras seriales catalogadas en los años 80´s como Escrituras.

Escrituras

Escrituras, acuarela y tinta sobre cartón, 1984.

Y es que toda la obra de Carmen Calvo tiene esa esencia de hallazgo y reminiscencia mágica y primitiva. La artista valenciana es una intérprete del fragmento, al que dota de alma con ritmo y cadencia vital,  logrando en sus creaciones una síntesis personal del objeto surreal. La artista juega con el espectador mediante la filosofía del mensaje: repetición y recuperación del objeto, reconstrucción y recopilación artesanal de la arcaica materialidad de un vocabulario con aura.

En la exposición podemos hacer un recorrido temporal (desde 1969 hasta 2016) que nos introduce en la pluralidad de facetas de la artista. No hay técnica discernible: pintura, escultura, novela, cine, fotografía, música,…, se combinan en la mente de esta creadora de memorias con reminiscencia sagrada.

La entrada a la exposición, distribuida en cinco apartados, nos aboca al silencio, al recogimiento interior que nos sitúa en ese limbo surrealista entre la vida y la muerte.

WP_20170105_004

“Silencio” (1995)

WP_20170105_014

“Una conversación” (1996-97)

El apartado “Ceremonia y objeto” establece la devoción de la artista hacia los objetos materiales como poseedores de poderes mágicos, como fetiches. La mirada se convierte en espejo que nos devuelve los vínculos perdidos en la memoria entre los objetos y nuestras propias experiencias, intentando descubrir el enigma de los pasados lazos entre persona y objeto, los misterios que esos objetos aun están por desvelar, como inmersos en una película de David Lynch a la espera de que el enano nos de una nueva pista del paradero de la desdichada Laura Palmer.

 

Aquí podéis ver el proceso de instalación:

https://www.youtube.com/watch?v=WyzNa8Hvi0Y

 

Silencio

“Sin título” (1997)

Pequeños trozos de barro cosidos esmeradamente sobre los lienzos nos introducen en el apartado “Una arqueología de lo imaginario”, donde Carmen Calvo construye a partir de la acumulación de minúsculos fragmentos, como el arqueólogo que examina la tierra con minuciosidad pretendiendo encontrar la memoria del pasado, la respuesta a la gran pregunta “quiénes somos” mediante la minuciosa reconstrucción de un puzle formado por pequeños huesecillos. Reliquias simbólicas de un pasado que nos acerca a los dilemas del presente.

WP_20170105_041

Serie Paisajes, 1975. Técnica mixta: barro cocido y cuerda sobre lienzo.

En el capítulo “Canibalismo de las imágenes”, Carmen Calvo nos enseña a mirar estas de otro modo. Fotografías de gran formato son intervenidas mediante la adhesión de pintura y otros elementos que trastocan su sentido original creando una metáfora y aportando un nuevo concepto, que bien puede ser testimonio del pasado o alegoría del presente. Intensas miradas de mujer enmascarada que se pregunta por su papel en la inevitable historia patriarcal. De nuevo las preguntas se dilatan en la historia.

Grave pasion

Grave pasión encantadora”, Técnica mixta: collage y fotografía, 2014

Obras realizadas en papel, collage y dibujos conforman el apartado “Las alucinaciones son innumerables”. Cartas, facturas, cheques y tickets, identidades varias, sirven de soporte a unos dibujos aleatorios que se disponen en collages aparentemente incongruentes que nos sumergen en los mundos de fantasía de Alicia o de la Lucy con diamantes de los Beatles.

 

IMG-20170115-WA0024

El baile de los ahorcados, 2003. Técnica mixta: collage y dibujo

El quinto apartado muestra las influencias cinematográficas y musicales del mundo de Carmen Calvo. El perro andaluz de Luis Buñuel, el Conde Drácula de Tod Browningo o los Pájaros de Hitchcock configuran de alguna manera el universo de la artista. Los cortos Chanson de la plus aute tour de 2006 y Entrad, entrad, no tengáis miedo de quedar cegados, ambos de Carmen Calvo, tienen  mucho que decir al respecto.

http://carmencalvosalaalcala31.com/chanson.mp4

http://carmencalvosalaalcala31.com/entrad.mp4

La instalación “Et pourlèche la face ronde” (Y lame la cara redonda), cierra la exposición. Se trata de una enorme bola del mundo de más de dos metros de altura cubierta por una madeja de pelo sintético, síntesis del objeto como signo, todo procede de la sinrazón, de la locura.

WP_20170105_024

“Et pourlèche la face ronde”, 2016

Para los que os hayáis quedado con ganas de saber más, os proponemos estos enlaces:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/metropolis/metropolis-carmen-calvo/3020978/

https://www.youtube.com/watch?v=9wpG_MxfPv4

https://www.youtube.com/watch?v=d_XvTDfsA_Y

https://www.youtube.com/watch?v=-t8M9cUhGvM

https://www.youtube.com/watch?v=KdaK3DgjkMo

http://carmencalvosalaalcala31.com/jaula.mp4

IMG-20170114-WA0001 (1).jpg

IMG-20170114-WA0001 (1).jpg

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *